Es imposible para los amantes del arte pensar en los maestros holandeses sin que se les venga a la mente Vincent Van Gogh. Quizás ningún otro artista se haya apoderado tanto de la imaginación y el corazón de los críticos de arte y los fanáticos por igual, y una visita al Museo Van Gogh, lugar que alberga la colección de sus pinturas más grande del mundo, es una obligación para cualquier turista en Ámsterdam. Exhibiendo por supuesto obras de Van Gogh, otras exposiciones le permiten comparar sus obras con las de sus artistas colegas; un estudio que se hace mucho más fácil al estar las obras de Van Gogh agrupadas cronológicamente en cinco períodos, cada uno representando una etapa diferente de su vida y obra. Los períodos están compuestos por: Los Países Bajos, París, Arlés, Saint-Remy y Auvers-sur-Oise. Ubicado en la Plaza de Museos de Ámsterdam, entre el Rijksmuseum y el Museo Stedelijk, al Museo Van Gogh se puede llegar en los tranvías número 2 y 5 desde la Estación Central. Las personas discapacitadas tienen acceso al museo y se puede ingresar por la entrada principal a través de Paulus Potterstraat 7. Abierto todos los días excepto los 1ro de enero, el museo tiene excursiones guiadas para grupos de hasta quince personas y maneja una galería cibernética que es elogiada como el recurso en la Internet más completo y exhaustivo de Van Gogh. Originalmente la colección pertenecía a Theo van Gogh (1857-1891), el hermano menor de Vincent. Tras la muerte de Theo, pasó a su viuda, Johanna van Gogh-Bonger (1862-1925). Aunque algunas obras fueron vendidas, ella guardó un grupo importante de todas las etapas de las creaciones de Van Gogh. Al morir en 1925, su hijo, Vincent Willem van Gogh (1890-1978), heredó la colección. En 1962, por iniciativa del estado holandés, él trasladó las obras a la Fundación Vincent van Gogh. En la actualidad están a préstamo permanente en el Museo Van Gogh y forman el núcleo de su colección. El museo además cuenta con una importante colección de obras de otros artistas del siglo XIX: contemporáneos y amigos de Van Gogh, como Paul Gauguin y Henri de Toulouse-Lautrec, además de otros artistas mayores que él tanto admiraba, como Léon Lhermitte y Jean-François Millet. La gran mayoría de estas obras fueron recolectadas por los hermanos de Van Gogh. La colección original se ha completado a través de varias adquisiciones y préstamos a largo plazo de otras instituciones. El Museo Van Gogh se encuentra en el Museumplein en Ámsterdam, entre el Rijksmuseum y el Museo Stedelijk. La entrada al Museo Van Gogh está en Paulus Potterstraat, número 7. Se puede llegar al museo en los tranvías 2 y 5 desde la Estación Central. Las personas discapacitadas pueden acceder fácilmente. Los ascensores le permiten llegar a todos los pisos y hay disponibles sillas de ruedas y cochecitos gratuitos.