Las Ramblas es exactamente lo que implica el nombre, una serie de calles para deambular (Rambla es una palabra árabe que significa lecho de río) y de senderos de piedra donde uno puede pasear y disfrutar de la vista. Las Ramblas comienza en Plaza Catalunya y termina en el mar, como lo hiciera en su forma original de río que corría hacia abajo desde la sierra de Collesrola. Las calles tienen nombres de iglesias y conventos que fueran construidos a lo largo de la ribera durante el siglo 13. Originalmente separados de otros distritos como el Cuarto Gótico y el Raval por altos paredones, estos edificios religiosos una vez más se unieron a la comunidad en el 1700, cuando el paredón fue derrumbado. Hacia 1830 esta sección religiosa de Barcelona fue cerrada, dando lugar a una atmósfera mucho más Bohemia. Hoy en día, el viajero puede pasear por estas calles y comprar flores como solían hacerlo durante el siglo 19, ya que ésta alguna vez fue la única calle de Barcelona donde se vendían flores. De hecho, existen algunas discrepancias con respecto al origen del nombre; algunos le dirán que “Las Ramblas”, de hecho, significa “flores secas”. Una calle contigua fue una vez utilizada como mercado de aves, y el nombre –Rambla dells Ocells—Avenida de los Pájaros aún permanece como recuerdo de aquellos tiempos, a pesar que en la actualidad es más probable que encuentre aquí vendedores de periódicos y de revistas. El aspecto más notable de esta área es que es el lugar más popular de encuentro de los artistas y escritores. Las Ramblas es el hogar de las estatuas vivientes originales, artistas que se cubren de pintura gris y posan por largos períodos de tiempo en las calles. Es una atracción turística muy popular, visitantes de todo el mundo vienen a tomarse fotos con estos espíritus indomables.