Al menos eso es lo que Eusebi Güell había visualizado cuando encomendó al gran Antonio Gaudí diseñar un enorme panorama y un parque de piedra para Barcelona. Este parque envuelve la casa en la que Gaudí vivió alguna vez, donde actualmente se encuentra el maravilloso museo que contiene la colección de Gaudí de muebles inspirados en la tierra y de artículos personales. En la entrada al parque será bienvenido por un dragón de mosaico y piedra que escupe agua en vez de fuego. Muchos viajeros se han ido de Barcelona con fotografías de ellos al lado de esta sabia criatura mística que personifica el tono caprichoso y terrenal que utilizó Gaudí en la mayoría de sus obras a lo largo de su vida. En una senda posterior, podrá ver pilares de piedra que sostienen las pasarelas que pasan por encima del parque; se parecen a troncos de árboles. Como en la mayoría de los puntos turísticos en la ciudad, en la cima del parque encontrará una terraza donde se puede apreciar una vista espectacular del parque y de la ciudad circundante. Todos los bancos están construidos del mismo mosaico utilizado en el dragón y en los animales de piedra que encontrará por todo el parque. Puede tranquilamente pasar el día entero en la terraza, pero el parque es enorme y hermoso, asegúrese entonces de destinar un día entero para recorrer Parc Güell durante su visita a Barcelona.