La Catedral de San Patricio en Dublín se construyó junto a un pozo en el que según cuenta la leyenda San Patricio bautizaba a aquellos que se convertían del paganismo al cristianismo. Si bien el sitio está empapado de la historia de Irlanda, la catedral no es un museo sino un edificio residencial dedicado a celebrar misas todos los días del año y misas cantadas seis veces por semana. La Catedral de San Patricio tiene una rica tradición musical que data de 1742, año en el que el coro de la catedral participó en la primera presentación del Mesías de Handel. Hasta el día de hoy, ésta es la única catedral de toda Irlanda y Gran Bretaña que dispone de un coro que realiza dos misas cantadas por día. La catedral actual se construyó en el año 1200 y se finalizó en el 1270. En los años posteriores, se han realizado gran cantidad de renovaciones, pero se ha logrado preservar la pureza histórica del edificio y esto les da a los turistas la sensación de que retroceden en el tiempo hasta los días en los que hombres como Jonathon Swift eran canónigos. La colosal torre oeste, que fue construida en 1370, cuenta con uno de los carillones más grandes de Irlanda. Todo recorrido de la Catedral de San Patricio debe ir acompañado siempre de una participación en una de sus misas para así poder apreciar mejor la cultura y la historia de la parroquia asociada con el famoso santo que llevó el cristianismo a Irlanda.