En Carrer Moncada, en el corazón de la ciudad, el Museo Picasso acapara la mayor parte del lugar reservado alguna vez para los aristócratas, que consiste en cinco palacios al estilo Gótico. Sólo en su imaginación se puede dar una idea de lo grande que es este sitio. Picasso (1881-1973) hubiera estado orgulloso. Picasso no era oriundo de Barcelona, se mudo a la ciudad con su familia desde Málaga en 1895. El joven artista de grandes aspiraciones tuvo su primera exhibición en público en 1897 en el Quatre Gats. La mayoría de sus primeros trabajos se exhiben en el museo, que abrió sus puertas en el año 1963. Picasso pudo ver los primeros diez años de su trabajo en exhibición antes de su muerte. Cómo habrá sido para él ver el trabajo de sus años en formación (a los 15 y 16 años) exhibidos al público en general. Un dato interesante, muchas de las pinturas no están firmadas, lo que da lugar al rumor de que Picasso no aprendió a escribir su nombre hasta principios del 1900. Los primeros trabajos de Picasso eran simples; mayormente escenas de playa y paisajes, y los auto proclamados expertos en su carrera insisten en que sus piezas más importantes no están representadas, sino que más bien son parte de colecciones privadas. Es probable que esto sea verdad, ya que la mayoría de los artistas venden sus obras para poder comer. La colección, sin embargo, contiene Las Meninas: una colección cronológica de 58 trabajos. Independientemente, el museo es en sí mismo una maravillosa pieza de arquitectura. Los techos altos y el estilo gótico oscuro son el hogar perfecto para el museo Picasso.