La bellísima Iglesia de San Nicolás, diseñada por Kilian I. Dienzenhofer, el mismo Dienzenhofer que diseñó la Iglesia de San Nicolás en el 'pueblo más pequeño' (Mala Strana), es en realidad más bella hoy en día de lo que era cuando se puso en marcha en 1735. La construcción misma no ha cambiado, pero la fachada barroca no pudo observarse desde el resto de la Plaza del pueblo antiguo hasta 1901, cuando se demolió la Casa de Krenn. Ahora la bella fachada blanca de la iglesia que se encuentra decorada con esculturas de Antonín Braun resplandece cuando los rayos del sol le pegan durante el día y es igualmente impresionante por la noche, cuando las potentes luces blancas la iluminan. El diseño interior de la iglesia estuvo inspirado por la capilla de San Louis-des-invalides de Paris, con las delicadas decoraciones estucas creadas por Bernardo Spinetti. Son también de primera clase, los frescos de Peter Adam que atraen a estudiantes de arte de todo el mundo. La iglesia fue despojada de todas los adornos por un tiempo, cuando en 1781 el emperador José 2do. ordenó el cierre de todos los monasterios que no estuvieran cumpliendo una función social. En el transcurso de la segunda Guerra Mundial, las unidades del ejército checo estuvieron apostadas en la iglesia, y durante ese periodo, a los artistas que de otra manera hubiesen sido enviados al frente, los asignaban para la restauración de la iglesia. Después de la guerra, la iglesia fue cedida al movimiento husita-checo.